BDSM

¿Cómo empezar en el BDSM?

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Cuando oímos hablar sobre BDSM, nos vienen a la cabeza cientos de preguntas, muchas de ellas sin una respuesta clara, por falta de información o por simple desconocimiento de las bases reales. Este es un mundo basado en la confianza, la entrega mutua y aunque pueda sonar un poco fuera de lugar, la libertad de sus practicantes.

BDSM son las siglas de: Bondage, Dominación y Disciplina, Sumisión y Sadismo, y por último Masoquismo. Estos términos abarcarían las diferentes prácticas que se llevan a cabo, pero más allá de las prácticas, conlleva una filosofía de vida que muchos practican de manera libre y más que satisfactoriamente.  Cabe destacar que existen dos roles primordiales dentro de este mundo, el rol de Dominante o Domina, es decir quien dirige la actividad y el de sumiso o sumisa, quien obedece las diferentes directrices.

Estas prácticas deben seguir siempre el código SSC, Safe, Sane & Consensual, esto significa que toda actividad debe ser llevada a cabo de manera segura, sensata y consensuada, en otro artículo ya hablaremos que es el RACK.

Una sesión, cómo son conocidas las relaciones de carácter sexual en este ámbito que tratamos, lleva varios pasos para ser conducida de manera exitosa. Previamente, debe de haber un contacto entre los diferentes sujetos, donde las partes no solo estipularán que tipos de prácticas son o no de su agrado, también dónde se encuentran sus límites, los cuales no podrán ser atravesador bajo ninguna circunstancia.

Durante la sesión, el Dominante será quien regentará el mando sobre las diferentes actividades, pero siempre hay una retroactividad entre las diferentes prácticas, la comunicación debe de ser fluida y sincera, para esto, se emplea un código de colores que serán verbalizados durante la sesión con el fin de informar a la otra parte sobre el estado en que se encuentra la parte sumisa. “Verde” quiere decir que todo está correcto, que la práctica está resultando satisfactoria y placentera, “Amarillo” significa que la parte sumisa ya ha alcanzado su límite, la actividad empieza a resultar ciertamente desagradable, no encuentra satisfacción sexual de ningún tipo en ella o está empezando a traspasar los límites que puede soportar, en este punto el Dominante deberá de ser extremadamente prudente con su actividad, y finalmente “Rojo” el cual indica el final total de la práctica, algo anda mal, deberá el Dominante de finalizar de inmediato la práctica y asegurarse del bienestar de la parte sumisa.

Finalmente quedaría lo que se conoce como aftercare, éste es de extrema necesidad y se debe de dar. Podemos definirlo cómo el momento que se da entre el Dominante y la parte sumisa tras acabar una sesión, donde los dos comparten sus experiencias durante la sesión, tratando así de volver a un estado emocional óptimo para ambos tras las emociones vividas en sesión, el Dominante deberá de tratar las diferentes heridas que ha podido sufrir la parte sumisa en caso de ser necesario.

Estás son solo algunas de las muchas cosas a tener en cuenta dentro del BDSM, siempre toda actividad que vaya a ser realizada debe de ser llevada a cabo de una manera segura, sensata y consensuada, si no os encontráis preparados para ellas, ya sea por falta de conocimiento o indisposición al respecto, no tratéis de realizarla.

Asociación Jardín Secreto BDSM Valencia

Lord Öröm.

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