Jordi Gascón Ferret

Ligar con más de 40. La química

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“Lo más importante en una cita es que haya química entre los dos”. Esta frase se oye con machacona insistencia cuando se habla de citas. Y tienen razón quienes la dicen, la química o conexión afectiva entre dos posibles amantes es fundamental.

Pero esta química, contra la creencia popular, no es espontánea. Cualquier alumno de primero es consciente de la necesidad de tener unas condiciones óptimas de presión, humedad, temperatura y, sobre todo, de la presencia de los reactivos activados para que se de una reacción química. Por mucho fuego que pongas en contacto con la pólvora, si está mojada no arde.

Muchas personas van a citas, con muy buena intención pero también con la creencia de que las cosas irán bien “si hay feeling” y que ese feeling se dará por alguna razón mágica y sin esfuerzo.

Esta es la versión de las películas de Hollybood, pero no es la realidad. En ellas normalmente las personas se encuentran y congenian de forma espontánea, muchas veces contra su propia voluntad. Es una reafirmación del mensaje que llevas oyendo desde que tenías 15 años: Cuando encuentres la persona adecuada para ti lo sabrás. Un aura mágica la envolverá y todos tus sentidos clamarán en voz alta. El Universo, por su parte se pondrá inmediatamente a conspirar para vuestra unión eterna. Esto, simplemente, es mentira.  

Desengáñate: La química es para quien se la trabaja. Esa conexión afectiva tan buscada no va a ocurrir sin esfuerzo. No hay química sin gasto energético. No hay feeling sin esfuerzo.

En esta serie de artículos iré profundizando pero para empezar puedo darte tres consejos para ir a una cita con ciertas garantías:

  1. Cuida tu imagen: No hace falta llegar de punta en blanco, pero por favor no te presentes como si acabaras de limpiar el establo. Esto va dirigido más hacia los chicos que a las chicas. Ellas cuidan más su imagen.
  2. Cualifica: Por favor date cuenta de las cosas positivas de la otra persona, hazle saber que te has dado cuenta y, sobre todo, aprecialo con tus palabras ¿Qué cuesta decir: “Me encantan tus zapatos” o “tienes muy buen gusto a la hora de vestir”? No compitas. Cambia esta situación:

  • Yo soy médico.
  • Pues yo soy ingeniero.

    Por esta:

 

  • Soy médico.
  • Ostras, muy bien. Ser médico cuesta mucho esfuerzo y esta carrera no la termina cualquiera. Debes ser una persona luchadora e inteligente.

  1. Erotiza la conversación: Has quedado para conocer a la persona y eso está bien, pero tarde o temprano querrás conocerla en el sentido bíblico. Por lo tanto debes ir aumentando la intimidad poco a poco. Sin prisa pero sin pausa.

Hay una parte de la cita que no vas a controlar nunca: La otra persona. Las herramientas de comunicación son muy útiles pero no son Lourdes, no hacen milagros.

Si la otra persona no está receptiva podrás intentar llevarla a un estado más beneficioso para la interacción, hay formas de hacerlo, pero si no te sigue poco vas a poder hacer. En este caso relájate y disfruta del momento. No fuerces, forzar las cosas va contra la química. En todo caso concéntrate en conseguir otra cita con la esperanza de que su estado de ánimo haya cambiado. Una mala tarde la tiene cualquiera.

En resumen: La química no es más que la sinergia entre estas tres estrategias sumada a la receptividad por parte de la otra persona.Y por ti.

Para esta reacción tú y la otra persona debéis llevar los reactivos (buen aspecto, cualificación y erótica) además de una buena predisposición para apreciar y disfrutar. Si todo esto se da, no lo dudes: Habrá feeling. 

Jordi Gascón Ferret

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